martes, 21 de noviembre de 2017

Donde se mecen las nubes y la bruma

Lunes, 20 de noviembre de 2017. Un nuevo acercamiento en forma de "tres en uno" a la Sierra de La Pila. Inicialmente, pretendía hacer dos rutas: una primera, solamente, para atravesar la sierra murciana y ver la parte alta de la cueva de la Excomunión, y otra posterior, para subir a los picos de La Pila y Los Cenajos. Me parecía un buena forma de diversificar estas entrañables montañas en dos recorridos para mi nueva CRF. Posteriormente, pensé que podía cumplir perfectamente los tres objetivos en una sola ruta, ya que la distancia, en términos de kilometraje, no es muy amplia. Más tarde, cuando me he decidido por el formato "tres en uno" y lo he realizado, me he dado cuenta de que, poder, se puede, pero me ha faltado tiempo, especialmente, para ver con más detenimiento la parte alta de la cueva de la Excomunión, un gigantesco peñasco semioculto por la vegetación, y cuya cueva, ya vi en la última ruta realizada con la CRF por esta zona. Como suelo decir en estos casos, es una excelente excusa para volver y centrarme en este objetivo.

Cronológicamente, y sin contar los accesos a la cueva de la Excomunión, es la sexta vez que subo a esta sierra. Las dos primeras fueron infructuosas por uno y otro motivo. La tercera, subí a la bola, pero me hizo muy mal tiempo. La cuarta, aproveché un excelente día otoñal para subir nuevamente a la bola. En la quinta ocasión, subí al pico de Los Cenajos. Esto fue en enero de 2015, con lo que hacía casi tres años que no subía a los puntos más altos de la Sierra de la Pila.

En esta sexta ocasión, con mejor moto, más experiencia, más conocimiento de la zona, y encima, con las pistas mejoradas y la serpenteante y empinada carretera final de acceso, mejorada, me ha parecido casi un paseo, a pesar del respeto que imponen sus fuertes pendientes y el cuidado que siempre hay que tener en pistas y carreteras solitarias de montaña. Aún así, me sigue impresionando como el primer día. Es una recarga mental y espiritual enorme que te engrandece y te hace sentir único.

El trazado que diseñé para mi nuevo ciclocomputador GPS incluía unos 27 km de pistas forestales, con algo de asfalto roto, aunque menos, por las recientes reparaciones... ¡con arena! Un trazado de ensueño para disfrutar tranquilamente con una moto trail o una mountain bike. El sueño que ronda en mi mente, ahora mismo, es poder recorrer esta sierra murciana, en su totalidad, a bordo de la Rebel. Para ello, necesitaría transportar la e-mtb hasta la zona y estar varios días, con sus correspondientes recargas de batería. En fin, todo llegará...

La mejor ruta que he hecho hasta ahora con la CRF, y una de las mejores y más completas en moto. Carreteras rotas, cuaternarias, con poco tráfico, kilómetros de pistas de montaña, paisajes espectaculares, profundidad de campo de visión como en pocos lugares se puede ver... pero, no conviene que se sepa y que se conozca. La magia de este lugar radica en ser poco conocido, y poco visitado, alejado de masificaciones, y que así siga, por los siglos de los siglos...


Primer punto de parada, pico de Los Cenajos,
de 1.225 msnm.


Primer plano de la garita forestal, visible desde
muchos ángulos y decenas de km de distancia.


Justo enfrente, el pico de La Pila, de 1.265 msnm
donde se encuentra "La Bola", el radar meteorológico,
también visible desde decenas de km de distancia.


Donde se mece la bruma. Al fondo, la Sierra de Lugar.


Mirando hacia el suroeste, las colinas y pistas que
bordean los picos más altos de la sierra.


La profundidad del campo de visión es inmensa,
miras hacia donde mires. Vista Oeste.


Vista norte, ligeramente menos montañosa, pero
igualmente evocadora.


La garita forestal desde el mirador del pico de
Los Cenajos. Una privilegiada atalaya.


La CRF en lo alto del pico de La Pila, de 1.265
msnm. Al lado se encuentra el radar meteorológico
de la AEMET.


Justo enfrente, el pico de Los Cenajos, con su garita
forestal. Primer punto de parada, ligeramente más
bajo, pero no menos impresionante.


Preciosa imagen de la Sierra de El Carche desde
el pico de La Pila. La perspectiva engaña, es
ligeramente más alta.


Vista suroeste, con la sierra de Las Serrallas y la
multitud de pistas y caminos que la recorren.


Vista sur, con la serpenteante carretera de acceso y
la Sierra de Lugar, al fondo.


La CRF al borde del acceso al peñasco bajo el 
que se encuentra la cueva de la Excomunión.


El pino del tronco bifurcado, situado sobre el mismo
peñón anterior. Probablemente ya existiera en los
tiempos del bandolero crevillentino.


Este es el perfil de la parte superior del peñasco. Al
fondo, se sigue viendo la Sierra de El Carche. No
llegué al borde del cortado desde el que se ve la
entrada a la cueva. En otra ocasión.


Final de la travesía, tras 27 km de pistas forestales.
Al fondo, el pico puntiagudo es Los Cenajos, con 
su casi invisible garita forestal.







miércoles, 15 de noviembre de 2017

Comparativa de consumos CRF250L vs TX125S

Miércoles, 15 de noviembre de 2017. Me gustan las estadísticas. Desde que descubrí la web de estadísticas de consumo SPRITMONITOR he llevado un control de consumo de todos mis vehículos. Centrándome en el mundo de la moto, y más aún, en las dos motos trail de pequeña cilindrada que he tenido -y tengo- la suerte de pilotar, me llama la atención que la 250 gaste menos que la 125 en las mismas circunstancias de uso. Bien es cierto que aunque sea doble cilindrada, es un motor mucho más moderno, de inyección, y que normalmente trabaja más desahogado que el 125. Aún así es un dato que quiero destacar. La diferencia de consumo medio es de 0,28 litros una cifra que, aun pequeña, es ciertamente respetable cuando hablamos de consumos de alrededor de 3 litros. Esto supone, en cierto modo, compensar el pequeño depósito de 7,8 litros de la japonesa, ya que, aún así, tiene una autonomía de alrededor de 200 km hasta que se enciende la reserva. La TX125S con su gran depósito de 10,5 litros, a pesar de su superior consumo, alcanzaba fácilmente autonomías de unos 300 km.


Consumo medio de la Honda 
CRF250L: 2,92 l/100 km.


Consumo medio de la 
Keeway TX125S: 3,21 l/100 km.











miércoles, 25 de octubre de 2017

Cinco años y cinco motos después

Miércoles, 25 de octubre de 2017. El pasado 7 de octubre el blog cumplió 5 años de existencia. Cuando me planteé la creación del mismo, no sospechaba todo lo que acontecería. Han sido cinco años llenos de vivencias, experiencias y pequeñas aventuras que, aunque más tarde de lo que me hubiera gustado, al menos las he vivido, las estoy disfrutando, y espero, que así siga siendo. En realidad, a estos cinco años, habría que añadir dos y medio más, en los que no me prodigaba en la red. Todo comenzó un mes de junio de 2010 con la entrañable y querida ER6N.

En estos cinco años, otras tantas motos han pasado por mis manos. Desde la Kawa ER6N, con la que me reintroduje en este mundo, pasando por la que creía definitiva BMW R1200R; dando un giro radical, con la Keeway TX 125S; llegando la sustituta de la alemana, con la XJ6; para terminar con la polivalente CRF250L. A esta, habría que añadir lo que considero un "complemento" de cara a rutas más cercanas, pero puramente camperas: la Montain Bike eléctrica (e-mtb) BH Emotion Rebel.


Honda CRF250L '17. La moto "definitiva".


Después de estas experiencias acumuladas, sigo pensando que una moto trail ligera, complementada por una buena mountain bike, es la solución ideal para quienes nos gusta el campo, el monte y rodar, en la medida de lo posible, por caminos, pistas y sendas. Ciertamente, el vivir en una ciudad tiene sus limitaciones, ya que implica realizar muchos kilómetros de asfalto para hacer algunos de campo, pero es lo que hay, y a eso tengo que adaptarme.

Respecto al blog, he reducido sensiblemente el número de entradas y comentarios, en parte, porque la gran mayoría de lugares a los que puedo acceder, ya los tengo vistos. Sería repetir rutas que, aunque suponen nuevas sensaciones, no implica necesariamente hacer nuevos reportajes, salvo de algunas concretas que tengo en mente y que me traen muy buenos recuerdos.

Respecto a la moto, aún con todas las reservas que supone esta afirmación, la CRF la considero una moto "definitiva" para el tipo de uso y rutas que suelo hacer, con lo que pocas perspectivas veo de cambio, o de novedades, tras las cuatro anteriores de esta segunda etapa motera. Si a esto le añadimos la nueva e-mtb, estoy más por la labor de mejorar, o cambiar, esta última, en un futuro y proponerme nuevos retos, que por un nuevo cambio de moto.


BH Emotion Rebel 27.5 Lite. La reentrada en el
mundo del Mountain Bike.


En definitiva, como digo, me autofelicito por estos 5 años de existencia del blog y por esta segunda trayectoria motera y, ahora también, ciclista. Larga vida, Deiotarus!!!









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